Nº 1325– 1 de Noviembre de 2009
Se cuenta que Confucio, el sabio oriental, en una explosión de enfado ante el constante fracaso de sus discípulos, exclamó que no había conocido a un solo hombre que fuera capaz de confesar su pecado sin disculpas ni paliativos. Hemos de reconocer que Confucio no ha estado sólo en semejante Leer más…